Empezó fulgurante el Villareal, con una clara ocasión de Nilmar en el primer minuto, pero que no pudo concretar porque en el último toque se adelantó demasiado el balón. No cesó en el empuje el conjunto amarillo, dominando claramente a un Mallorca desbordado por la presión y la anticipación de los locales.
En el minuto 7 Rossi adelantó al Villareal culminando una gran jugada colectiva. Parecía que todo iba a ser pan comido, pero a partir del minuto 20 el equipo empezó a perder fuelle, no por el empuje del Mallorca, sino por el cansancio o la desidia del equipo. Parece que le falta un poco de fondo aún al equipo.
En el inicio de la segunda parte volvió a empujar fuerte el Villareal, y en el minuto 51 Nilmar dribló al portero y marcó el segundo gol. La asistencia al delantero por parte de Borja Valero fue sencillamente magistral. Todos en el campo vimos el pase que tenía a la derecha, donde dos jugadores amarillos buscaban el espacio, pero Valero metió con el empeine una asistencia a la derecha, donde parecía que no había espacio. Pero este se creó, pasando por él el esférico, facilitando el dribling al portero y posterior gol de Nilmar. Una pequeña obra de arte en un toque sutil. Recomiendo a los aficionados al buen futbol que lo vean.
Parecía que el partido estaba sentenciado. Garrido hizo cambios en busca de un mayor control en el centro del campo, y curiosamente a partir de aquí empezó el Mallorca a inquietar la portería de Diego López. Un gol bien anulado al Mallorca por fuera de juego, podría haber cambiado el partido, pero el empuje balear en los últimos minutos del partido no se concretó en nada. Pero no debe el Villareal permitir que un partido que tenía dominado se le complicar dando alas al rival.
Al final victoria clara de un equipo que en algunos momentos puntuales, es verdad que muy puntuales, ofreció un juego de mucha calidad, pero que al final permitió que el Mallorca achuchara y creara un cierto desasosiego en la hinchada local. Respecto al Mallorca, me pareció un equipo muy blandito, sobre todo de cara a puerta, y que tiene mucho que mejorar se quiere salvar la categoría. De no ser por Aouate, podría haberse llevado un mayor número de goles del Madrigal.