Se confirmó lo que parecía imposible. El Villareal ha descendido a segunda división. Como siempre, en los minutos finales fue cuando llegó la puntilla para un equipo que ha deambulado todo el año por la zona peligrosa, pero que casi nunca ha estado en posiciones de descenso. Pero por desgracia para el equipo, esta última jornada es la que cuenta.
Los dos equipos especulaban con el resultado. Al Villareal le servía el empate, mientras que el Atlético de Madrid tampoco ponía demasiado énfasis en perforar la portería rival. Durante unos minutos el conjunto amarillo arrinconó a los colchoneros, principalmente a balón parado, pero nunca creó sensación de gran peligro para la meta de Courtois. Poco a poco el Atlético fue equilibrando el encuentro. Al final de la primera parte, un cabezado de Marchena a la salida de un corner que se fue arriba por poco, fue la ocasión más peligrosa creada por el Villareal.
Al llegar el descanso todo estaba en tablas. En los otros campos en los que se luchaba por la salvación tampoco se había movido el marcador, aunque el Zaragoza jugaba con un jugador más en Getafe, tras la expulsión de Sarabia en el minuto 26.
En la segunda mitad el partido fue muy diferente. Por el Madrigal empezó a circular el miedo y el equipo se fué echando atrás. El Málaga se adelantó en el encuentro contra el Sporting. Al Atlético de Madrid ya no le servía la victoria para nada, pero aún así era el único equipo que lo intentaba. El Zaragoza se adelantaba en el marcador al anotar Apoño una pena máxima. La salvación empezaba a jugarse en los encuentros del Madrigal y del Teresa Rivero.
En la segunda mitad el partido fue muy diferente. Por el Madrigal empezó a circular el miedo y el equipo se fué echando atrás. El Málaga se adelantó en el encuentro contra el Sporting. Al Atlético de Madrid ya no le servía la victoria para nada, pero aún así era el único equipo que lo intentaba. El Zaragoza se adelantaba en el marcador al anotar Apoño una pena máxima. La salvación empezaba a jugarse en los encuentros del Madrigal y del Teresa Rivero.
El miedo se había instalado en el Madrigal y se mascaba la tragedia. En el minuto 62 Filipe Luis remató un balón al larguero que emmudeció a la afición amarilla. Esta había respondido muy bien a la importancia del encuentro y llenó la grada animando como nunca a su equipo.
El Villareal cada vez estaba más cerca de su área, a la vez que sus posesiones eran cada vez más cortas. Lotina cambió a Marchena por Ángel en el minuto 20 de la segunda mitad. El cambio no aportó nada al equipo. Duro y expeditivo Marchena, como siempre, le daba consistencia y ese toque de rabia y orgullo que conjunto amarillo siempre necesita. Aunque aún faltaban muchos minutos por delante, el Villareal estaba encerrado y el patadón arriba como arma defensiva era su único recurso.
En el minuto 88 Falcao marcó para el Atlético de Madrid rematando de manera impecable un corner. Diego López toca el balón, pero no puede desviar la trayectoria del esférico que se introduce en la portería. Se hizo el silencio en el estadio. Todo el mundo estaba pendiente de los transistores esperando las noticias que llegaban de Vallecas, donde Rayo y Granada seguían empatando. Pero finalmente se consumó la tragedia. Tamudo en el descuento, y en posición de fuera de juego que el árbitro no sancionó, anotaba un gol para el Rayo Vallecano que le permitía continuar en primera división. Marco Ruben aún tuvo la oportunidad de igualar el partido en el último ataque amarillo, pero su cabezazo se fué lamiendo el poste.
Cuando el árbitro pitó el final del encuentro el Villareal ya estaba en segunda división. Toda la galaxia se había conjurado para que el Villareal descendiera, y en su caída ha arrastrado al filial, que tras haber realizado una buena campaña que le garantizaba la permanencia, se verà obligado a bajar a Segunda División B, al ocupar la primera plantilla la plaza en la categoría de plata.